La envidia les corroe, mi vida les agobia

enero 28, 2011 at 7:57 pm (Uncategorized)

La vida de universidad aquí en Irlanda es bastante distinta a lo que hay en España, por ejemplo tienen algo como “semanas temáticas”, por llamarlo de alguna manera (nos lo llenan todo de cartelitos y pancartas), semana sobre sexo, sobre las carreras, sobre las instituciones de la uni, sobre el gaélico, sobre enfermedades mentales, sobre medioambiente, sobre voluntariado, sobre salud y deporte o también la semana que hemos terminado hoy, la “Rainbow Week”, la semana de la GLBTRO society, la de los gayers vamos.

El caso es que esta semana ha pasado, en mi opinión, bastante desapercibida, vale que casi no he pasado por la uni porque tengo muy pocas clases, pero aun así, han pasado un poquillo de ellos, bueno de nosotros, que los bisexuales también estamos ahí.

El tema de toda esto viene a cuenta de que aquí tooooooodo el mundo piensa que Rocío y yo estamos liadas y claro, no es para menos, dado que vamos a todas partes cogiditas de la mano y similares, a nuestro favor debo decir que lo hacemos porque es graciosísimo ver las caras de la gente.

Pero a veces la gente también da bastante por saco, las abuelillas te ven por la calle y se escandalizan, incluso se separan de ti (verídico), pero oye, no se les puede pedir mucho más a señoras de 70 años, pero ¿qué pasa cuando eso lo hacen chicos y chicas de unos 17 años?¿ Y cuando lo hacen universitarios de la mejor universidad de Irlanda?¿Y los propios profesores de dicha universidad? Pues queridos amigos, yo creo que es algo bastante preocupante, aunque por otro lado está muy bien, porque demuestra la hipocresía de toda una sociedad. Todo el mundo poroclama a los cuatro vientos ser el más moderno y tolerante del lugar, pero cuando ven a dos chicas de la mano por la calle miran, señalan y hasta se rien, y ahí un gesto dice mucho. La verdad es que depende de como tenga el día me lo tomo a broma, pero en ocasiones les mataría, me parece vergonzoso que hoy en día esté casi mejor visto el embarazo de una adolescente, que las tías vayan medio desnudas (estoy esperando a ver que pasa en primavera, dado que ayer mismo salió gente a calla en minivestido de tirantes) o ver niñatos borrachos como cubas a las 10 de la noche que ver a dos personas del mismo sexo cogidas de la mano. Creo que es algo triste de cojones.

Personalmente una de las máximas de mi vida es la libertad, pero no la mera libertad de poder llegar a casa a la hora que quieras, si no la libertad de poder expresarte como quieras, sin miedo a que nadie te pueda dar por saco (siempre y cuando no te hayas metido tú antes con ese alguien, en cuyo caso: Tú te lo has buscado). En ocasiones como esta mi máxima la llevo a algo así: Lo que tengo entre las piernas y con quien lo uso es sólo asunto mío.

Este pequeño y desordenado ataque de indignación viene no sólo por ser una “bollera de palo”, bisexual (sí, existimos gente que no somos unos viciosos y podemos sentir algo sin fijarnos en el sexo) con quien se han metido por ello, si no como persona a la que no le importa demasiado la vida de los demás y que espera que a los demás no le importe demasiado la suya.

 

Hala hijos, me voy a tomar una infusioncilla. Hoy no hay imagenes porque no encuentro ninguna que me guste del cartel a la entrada del campus.

¡Hasta más ver!

 

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